Balance 2024 en Anuario Comercio y Justicia

Desde la depresión a la euforia. Desde el sprint financiero al endurance económico.

Diego Dequino, 16/12/2024

(también en Diario Comercio y Justicia-Anuario)

Los precios de los bonos y los valores de los activos tuvieron un sprint durante el año 2024 difícil de comparar, por la fuerza y lo breve del plazo en que se ejecutó.

La euforia de los mercados financieros con la Argentina era previsible que acelerará a partir de la victoria de D.Trump en las elecciones de EEUU el 6 de noviembre último. 

Esta euforia, quizá desmedida pero comprensible luego del depresivo año 2023 en materia financiera, se extenderá probablemente 90 días posteriores a la asunción de D.Trump. 

Deberemos esperar mediados del segundo trimestre de 2025 para comenzar a visualizar con mayor nitidez cuánto de este entusiasmo financiero, tiene bases para sostener el nuevo nivel en donde quedan situados los precios de los activos argentinos. 

Sostener los nuevos estándares de valores para nuestros activos y títulos de deuda, estará íntimamente ligado a las chances reales de que asistamos a una recuperación sostenida de la economía.

No será suficiente con un rebote en la actividad que compense la caída de los años 2023 y 2024, será necesario que los nuevos negocios ganadores de la economía (energía, minería, pesca, servicios públicos de gestión privada, servicios financieros, entre otros) puedan desarrollarse en un contexto de certezas institucionales y paz social.

El sprint de expectativas y negocios rápidos al cuál asistimos este año, deberá dar paso a una carrera del tipo endurance, que se regirá por la resistencia y perseverancia para lograr que la producción aumente e incluya cada vez a más personas.

El mayor obstáculo que deberá comenzar a sortear el programa económico es la gente que no trabaja y que no busca trabajo.

Este es el mayor problema estructural de la Argentina, que luego de una década larga de estancamiento económico con millones de personas viviendo de subsidios, se produjo un disparate estructural muy costoso de revertir.

La Argentina tiene sin mostrar más de cuatro millones de personas que deben sumarse progresivamente al mercado laboral desde el próximo año 2025.

Existen dos indicadores que son elocuentes al respecto. 

  1. La tasa de participación laboral representa aquellas personas que quieren trabajar como porcentaje respecto de la población total.

En la Argentina esa masa de personas son el 48,5% del total de la población. En Uruguay 64,3% de su población, en EEUU 62,5% de su población. 

Es decir, en Argentina menos de la mitad de la población trabaja o quiere trabajar, mientras que en Uruguay y en EEUU dos de cada tres personas trabajan o quieren trabajar.

  1. La tasa de empleo representa aquellas personas que trabajan como porcentaje respecto de la población total.

En Argentina los ocupados representan el 45% del total de la población. En Uruguay 59% de su población, en EEUU 60% de su población. 

Es decir, en Argentina menos de la mitad de la población tiene algún trabajo, mientras que en Uruguay y en EEUU el 60% de su población trabaja.

Si la economía se tratara de fútbol, Argentina está jugando el partido con un jugador menos en su equipo. 

Tengamos presente que los cuatro millones de personas que no están en el mercado laboral y deberían, son más del triple que la suma de todas las personas que buscan trabajo pero no consiguen (desocupados). 

Pero esto no siempre fue así, en Argentina hubo buenos momentos de nuestra historia donde tuvimos esas tasas similares o aún mejores.

Este es el problema principal a abordar progresivamente desde el año próximo, siempre que la búsqueda sea una economía que crezca robusta y consistente. 

Si no, el riesgo es que todo devenga en un nuevo amago de volver a crecer, pero que al fracasar nos devolverá al punto de inicio o a uno peor.

Si el año 2024 sorprendió por la resiliencia de nuestra economía, entonces el año 2025 será el primero, en muchos, que nuestra economía sea desafiada para dar respuestas.

Balance 2024 en Anuario Comercio y Justicia

Desde la depresión a la euforia. Desde el sprint financiero al endurance económico.

Diego Dequino, 16/12/2024

(también en Diario Comercio y Justicia-Anuario)

Los precios de los bonos y los valores de los activos tuvieron un sprint durante el año 2024 difícil de comparar, por la fuerza y lo breve del plazo en que se ejecutó.

La euforia de los mercados financieros con la Argentina era previsible que acelerará a partir de la victoria de D.Trump en las elecciones de EEUU el 6 de noviembre último. 

Esta euforia, quizá desmedida pero comprensible luego del depresivo año 2023 en materia financiera, se extenderá probablemente 90 días posteriores a la asunción de D.Trump. 

Deberemos esperar mediados del segundo trimestre de 2025 para comenzar a visualizar con mayor nitidez cuánto de este entusiasmo financiero, tiene bases para sostener el nuevo nivel en donde quedan situados los precios de los activos argentinos. 

Sostener los nuevos estándares de valores para nuestros activos y títulos de deuda, estará íntimamente ligado a las chances reales de que asistamos a una recuperación sostenida de la economía.

No será suficiente con un rebote en la actividad que compense la caída de los años 2023 y 2024, será necesario que los nuevos negocios ganadores de la economía (energía, minería, pesca, servicios públicos de gestión privada, servicios financieros, entre otros) puedan desarrollarse en un contexto de certezas institucionales y paz social.

El sprint de expectativas y negocios rápidos al cuál asistimos este año, deberá dar paso a una carrera del tipo endurance, que se regirá por la resistencia y perseverancia para lograr que la producción aumente e incluya cada vez a más personas.

El mayor obstáculo que deberá comenzar a sortear el programa económico es la gente que no trabaja y que no busca trabajo.

Este es el mayor problema estructural de la Argentina, que luego de una década larga de estancamiento económico con millones de personas viviendo de subsidios, se produjo un disparate estructural muy costoso de revertir.

La Argentina tiene sin mostrar más de cuatro millones de personas que deben sumarse progresivamente al mercado laboral desde el próximo año 2025.

Existen dos indicadores que son elocuentes al respecto. 

  1. La tasa de participación laboral representa aquellas personas que quieren trabajar como porcentaje respecto de la población total.

En la Argentina esa masa de personas son el 48,5% del total de la población. En Uruguay 64,3% de su población, en EEUU 62,5% de su población. 

Es decir, en Argentina menos de la mitad de la población trabaja o quiere trabajar, mientras que en Uruguay y en EEUU dos de cada tres personas trabajan o quieren trabajar.

  1. La tasa de empleo representa aquellas personas que trabajan como porcentaje respecto de la población total.

En Argentina los ocupados representan el 45% del total de la población. En Uruguay 59% de su población, en EEUU 60% de su población. 

Es decir, en Argentina menos de la mitad de la población tiene algún trabajo, mientras que en Uruguay y en EEUU el 60% de su población trabaja.

Si la economía se tratara de fútbol, Argentina está jugando el partido con un jugador menos en su equipo. 

Tengamos presente que los cuatro millones de personas que no están en el mercado laboral y deberían, son más del triple que la suma de todas las personas que buscan trabajo pero no consiguen (desocupados). 

Pero esto no siempre fue así, en Argentina hubo buenos momentos de nuestra historia donde tuvimos esas tasas similares o aún mejores.

Este es el problema principal a abordar progresivamente desde el año próximo, siempre que la búsqueda sea una economía que crezca robusta y consistente. 

Si no, el riesgo es que todo devenga en un nuevo amago de volver a crecer, pero que al fracasar nos devolverá al punto de inicio o a uno peor.

Si el año 2024 sorprendió por la resiliencia de nuestra economía, entonces el año 2025 será el primero, en muchos, que nuestra economía sea desafiada para dar respuestas.

Dolarización 2025 el cisne blanco para argentina. breve hilo.

#Dolarizacion 2025 el Cisne Blanco para la economía Argentina que muchos no quieren ver.


De seguir el manejo fiscal y monetario presente, el 2025 será probablemente año de inicio formal de la dolarización prometida por el Presidente

.


Esta acción conduciría al cierre del BCRA en cuanto emisor de moneda y regulador de la tasa de interés y la cantidad de dinero.

Motivos para imaginar este escenario son varios.

Repasemos los principales comparados con el fallido intento de dolarización de 1998-2001.


La falta de interés por parte de la FED de aquella vez hoy estaría revertida.

Argentina con

es un incentivo estratégico para USA-Trump, xq ofrecemos beneficios significativos a su economía junto con beneficios reputacionales, similar a la UE cuando amplía zona del Euro.


Los riesgos fiscales y políticos de la Argentina que entorpecieron aquella vez, de ganar

elecciones de medio término desaparecen.

Argentina estaría logrando estabilidad económica necesaria y respaldo sólido para sus políticas fiscales y estructurales de desregulación.


A su vez, el debate sobre la pérdida de soberanía monetaria que implicaría dolarizar está agotado, por el momento, debido a la espiral inflacionaria 2021-2023.

La fragilidad fiscal, histórico talón de Aquiles de estos procesos, se transformó en fortaleza.


La falta de apoyo internacional sobre final mandato de Menem y período Alianza-De La Rúa, hoy está reversado por participación Argentina en el G20 + el protagonismo internacional del Presidente

que acompaña el giro hacia la derecha liberal en los países centrales.


Decisiones de esta envergadura, ocurren por necesidad política y estratégica sostenida en la afinidad de las conducciones de los países.

Lo primero estaría dado, en particular para meter un cuña en la relación de China-Brasil en el continente.

Lo segundo también, por la relación Trump-Milei.


El parangón es por supuesto el exitoso proceso de la zona del EURO (no así su comercio).

Y el fast track aquí razonado hay que emparejarlo al inicio del Euro (fue así de veloz), no cómo es ahora con la burocracia europea incorporando países a la zona del Euro (lento).

Los beneficios inmediatos de una dolarización para la Argentina vendrán de la mano de acceder a inversiones y créditos de calidad similar a USA y en un escala sin límites.

Si Argentina dolariza, los principales riesgos vendrán de la mano que se terminará la pasión de los argentinos por el dólar (explicar esto es para otro hilo/texto).


Dolarización 2025 el cisne blanco para argentina. breve hilo.

#Dolarizacion 2025 el Cisne Blanco para la economía Argentina que muchos no quieren ver.


De seguir el manejo fiscal y monetario presente, el 2025 será probablemente año de inicio formal de la dolarización prometida por el Presidente

.


Esta acción conduciría al cierre del BCRA en cuanto emisor de moneda y regulador de la tasa de interés y la cantidad de dinero.

Motivos para imaginar este escenario son varios.

Repasemos los principales comparados con el fallido intento de dolarización de 1998-2001.


La falta de interés por parte de la FED de aquella vez hoy estaría revertida.

Argentina con

es un incentivo estratégico para USA-Trump, xq ofrecemos beneficios significativos a su economía junto con beneficios reputacionales, similar a la UE cuando amplía zona del Euro.


Los riesgos fiscales y políticos de la Argentina que entorpecieron aquella vez, de ganar

elecciones de medio término desaparecen.

Argentina estaría logrando estabilidad económica necesaria y respaldo sólido para sus políticas fiscales y estructurales de desregulación.


A su vez, el debate sobre la pérdida de soberanía monetaria que implicaría dolarizar está agotado, por el momento, debido a la espiral inflacionaria 2021-2023.

La fragilidad fiscal, histórico talón de Aquiles de estos procesos, se transformó en fortaleza.


La falta de apoyo internacional sobre final mandato de Menem y período Alianza-De La Rúa, hoy está reversado por participación Argentina en el G20 + el protagonismo internacional del Presidente

que acompaña el giro hacia la derecha liberal en los países centrales.


Decisiones de esta envergadura, ocurren por necesidad política y estratégica sostenida en la afinidad de las conducciones de los países.

Lo primero estaría dado, en particular para meter un cuña en la relación de China-Brasil en el continente.

Lo segundo también, por la relación Trump-Milei.


El parangón es por supuesto el exitoso proceso de la zona del EURO (no así su comercio).

Y el fast track aquí razonado hay que emparejarlo al inicio del Euro (fue así de veloz), no cómo es ahora con la burocracia europea incorporando países a la zona del Euro (lento).

Los beneficios inmediatos de una dolarización para la Argentina vendrán de la mano de acceder a inversiones y créditos de calidad similar a USA y en un escala sin límites.

Si Argentina dolariza, los principales riesgos vendrán de la mano que se terminará la pasión de los argentinos por el dólar (explicar esto es para otro hilo/texto).


Dolarización 2025 el cisne blanco para argentina. breve hilo.

#Dolarizacion 2025 el Cisne Blanco para la economía Argentina que muchos no quieren ver.


De seguir el manejo fiscal y monetario presente, el 2025 será probablemente año de inicio formal de la dolarización prometida por el Presidente

.


Esta acción conduciría al cierre del BCRA en cuanto emisor de moneda y regulador de la tasa de interés y la cantidad de dinero.

Motivos para imaginar este escenario son varios.

Repasemos los principales comparados con el fallido intento de dolarización de 1998-2001.


La falta de interés por parte de la FED de aquella vez hoy estaría revertida.

Argentina con

es un incentivo estratégico para USA-Trump, xq ofrecemos beneficios significativos a su economía junto con beneficios reputacionales, similar a la UE cuando amplía zona del Euro.


Los riesgos fiscales y políticos de la Argentina que entorpecieron aquella vez, de ganar

elecciones de medio término desaparecen.

Argentina estaría logrando estabilidad económica necesaria y respaldo sólido para sus políticas fiscales y estructurales de desregulación.


A su vez, el debate sobre la pérdida de soberanía monetaria que implicaría dolarizar está agotado, por el momento, debido a la espiral inflacionaria 2021-2023.

La fragilidad fiscal, histórico talón de Aquiles de estos procesos, se transformó en fortaleza.


La falta de apoyo internacional sobre final mandato de Menem y período Alianza-De La Rúa, hoy está reversado por participación Argentina en el G20 + el protagonismo internacional del Presidente

que acompaña el giro hacia la derecha liberal en los países centrales.


Decisiones de esta envergadura, ocurren por necesidad política y estratégica sostenida en la afinidad de las conducciones de los países.

Lo primero estaría dado, en particular para meter un cuña en la relación de China-Brasil en el continente.

Lo segundo también, por la relación Trump-Milei.


El parangón es por supuesto el exitoso proceso de la zona del EURO (no así su comercio).

Y el fast track aquí razonado hay que emparejarlo al inicio del Euro (fue así de veloz), no cómo es ahora con la burocracia europea incorporando países a la zona del Euro (lento).

Los beneficios inmediatos de una dolarización para la Argentina vendrán de la mano de acceder a inversiones y créditos de calidad similar a USA y en un escala sin límites.

Si Argentina dolariza, los principales riesgos vendrán de la mano que se terminará la pasión de los argentinos por el dólar (explicar esto es para otro hilo/texto).


Triunfo de Trump otorga más libertad al plan de Milei

 El triunfo republicano otorga más grados de libertad al
plan de Milei

Diego Dequino 

06/11/2024

(también en Comercio y Justicio diario)

El triunfo de Trump es una muy buena noticia para las
expectativas respecto del clima de negocio en la Argentina. Es previsible que
en los próximos meses ingresemos en una espiral de optimismo, quizá desmedido,
pero que servirá al Gobierno para terminar de remover algunos obstáculos que
mantiene el paquete económico.

En particular, le permitirá afrontar el desafío de remover
el cepo al tipo de cambio, así como enfocarse mejor en el programa del régimen
especial de inversiones, de manera tal que mejore el empleo y la productividad
en el país.

Desde el punto de vista financiero, a Argentina se le abrirá
una gran oportunidad para volver a los mercados voluntarios de crédito y
terminar, de esa manera, de despejar la sostenibilidad de la deuda pública, en
particular la parte relacionada a la devolución de los pagos de capital, ya que
los pagos de intereses están asegurados con el superávit fiscal.

Esas condiciones permitirán mantener a raya el riesgo país
en niveles más parecidos a los países de región, lo cual facilitará el acceso
al crédito para amplios sectores de la población, sin por ello poner en riesgo
la inflación nominal de nuestros productos.

En síntesis, para la política económica les será más fácil
terminar de poner en caja las variables que están bajo su tutela y responsabilidad. Quedarán por supuesto pendientes aspectos vinculados a la
presión impositiva, particularmente las retenciones ligadas al agro.

Desde el punto de vista de los desafíos, las primeras
amenazas vendrán del lado de un fortalecimiento del dólar a nivel mundial, lo
cual podría producir una reversión en el flujo de capitales. Si el tipo de
cambio en nuestro país permanece fijo,ello amenazará nuestra competitividad, ya
que la revalorización, en este caso de nuestra moneda, al seguir al dólar,
vendrá desde el lado del emisor del dólar y no por condiciones de productividad
de nuestro país.

Otro desafío que tendrá que afrontar nuestra economía podrá
estar ligado a las eventuales medidas proteccionistas que pueda llevar adelante
el gobierno de Estados Unidos desde el año próximo, lo cual podría poner en
riesgo la capacidad exportadora hacia ese mercado por parte de nuestras empresas.

Una nota aparte se la lleva la relación con el Fondo
Monetario Internacional, que muy probablemente cambiará en el sentido de que
nuestro país podrá imponer condiciones al acreedor en la medida que tendrá el
beneplácito del principal accionista del fondo que es el gobierno de Estados
Unidos.

En síntesis, el triunfo de Trump le otorgará al Gobierno en
materia de su política económica más grados de libertad y por ende una mayor
zona de confort para seguir recalculando las medidas que han implementado desde diciembre del 2023; por otro lado, subirán las amenazas
en materia de la economía real y la capacidad que tenga la misma para volver a
crecer creando empleo y mejorando salario.

Sin dudas, el desafío final será
mantener la combinación exacta entre la revalorización en dólares que han
tenido los activos financieros y reales de nuestro país, combinado con una
capacidad limitada entre los sectores de ingresos fijos asalariados en materia de
capacidad de compra y acceso a participación de las riquezas.

 

Triunfo de Trump otorga más libertad al plan de Milei

 El triunfo republicano otorga más grados de libertad al
plan de Milei

Diego Dequino 

06/11/2024

(también en Comercio y Justicio diario)

El triunfo de Trump es una muy buena noticia para las
expectativas respecto del clima de negocio en la Argentina. Es previsible que
en los próximos meses ingresemos en una espiral de optimismo, quizá desmedido,
pero que servirá al Gobierno para terminar de remover algunos obstáculos que
mantiene el paquete económico.

En particular, le permitirá afrontar el desafío de remover
el cepo al tipo de cambio, así como enfocarse mejor en el programa del régimen
especial de inversiones, de manera tal que mejore el empleo y la productividad
en el país.

Desde el punto de vista financiero, a Argentina se le abrirá
una gran oportunidad para volver a los mercados voluntarios de crédito y
terminar, de esa manera, de despejar la sostenibilidad de la deuda pública, en
particular la parte relacionada a la devolución de los pagos de capital, ya que
los pagos de intereses están asegurados con el superávit fiscal.

Esas condiciones permitirán mantener a raya el riesgo país
en niveles más parecidos a los países de región, lo cual facilitará el acceso
al crédito para amplios sectores de la población, sin por ello poner en riesgo
la inflación nominal de nuestros productos.

En síntesis, para la política económica les será más fácil
terminar de poner en caja las variables que están bajo su tutela y responsabilidad. Quedarán por supuesto pendientes aspectos vinculados a la
presión impositiva, particularmente las retenciones ligadas al agro.

Desde el punto de vista de los desafíos, las primeras
amenazas vendrán del lado de un fortalecimiento del dólar a nivel mundial, lo
cual podría producir una reversión en el flujo de capitales. Si el tipo de
cambio en nuestro país permanece fijo,ello amenazará nuestra competitividad, ya
que la revalorización, en este caso de nuestra moneda, al seguir al dólar,
vendrá desde el lado del emisor del dólar y no por condiciones de productividad
de nuestro país.

Otro desafío que tendrá que afrontar nuestra economía podrá
estar ligado a las eventuales medidas proteccionistas que pueda llevar adelante
el gobierno de Estados Unidos desde el año próximo, lo cual podría poner en
riesgo la capacidad exportadora hacia ese mercado por parte de nuestras empresas.

Una nota aparte se la lleva la relación con el Fondo
Monetario Internacional, que muy probablemente cambiará en el sentido de que
nuestro país podrá imponer condiciones al acreedor en la medida que tendrá el
beneplácito del principal accionista del fondo que es el gobierno de Estados
Unidos.

En síntesis, el triunfo de Trump le otorgará al Gobierno en
materia de su política económica más grados de libertad y por ende una mayor
zona de confort para seguir recalculando las medidas que han implementado desde diciembre del 2023; por otro lado, subirán las amenazas
en materia de la economía real y la capacidad que tenga la misma para volver a
crecer creando empleo y mejorando salario.

Sin dudas, el desafío final será
mantener la combinación exacta entre la revalorización en dólares que han
tenido los activos financieros y reales de nuestro país, combinado con una
capacidad limitada entre los sectores de ingresos fijos asalariados en materia de
capacidad de compra y acceso a participación de las riquezas.

 

Triunfo de Trump otorga más libertad al plan de Milei

 El triunfo republicano otorga más grados de libertad al
plan de Milei

Diego Dequino 

06/11/2024

(también en Comercio y Justicio diario)

El triunfo de Trump es una muy buena noticia para las
expectativas respecto del clima de negocio en la Argentina. Es previsible que
en los próximos meses ingresemos en una espiral de optimismo, quizá desmedido,
pero que servirá al Gobierno para terminar de remover algunos obstáculos que
mantiene el paquete económico.

En particular, le permitirá afrontar el desafío de remover
el cepo al tipo de cambio, así como enfocarse mejor en el programa del régimen
especial de inversiones, de manera tal que mejore el empleo y la productividad
en el país.

Desde el punto de vista financiero, a Argentina se le abrirá
una gran oportunidad para volver a los mercados voluntarios de crédito y
terminar, de esa manera, de despejar la sostenibilidad de la deuda pública, en
particular la parte relacionada a la devolución de los pagos de capital, ya que
los pagos de intereses están asegurados con el superávit fiscal.

Esas condiciones permitirán mantener a raya el riesgo país
en niveles más parecidos a los países de región, lo cual facilitará el acceso
al crédito para amplios sectores de la población, sin por ello poner en riesgo
la inflación nominal de nuestros productos.

En síntesis, para la política económica les será más fácil
terminar de poner en caja las variables que están bajo su tutela y responsabilidad. Quedarán por supuesto pendientes aspectos vinculados a la
presión impositiva, particularmente las retenciones ligadas al agro.

Desde el punto de vista de los desafíos, las primeras
amenazas vendrán del lado de un fortalecimiento del dólar a nivel mundial, lo
cual podría producir una reversión en el flujo de capitales. Si el tipo de
cambio en nuestro país permanece fijo,ello amenazará nuestra competitividad, ya
que la revalorización, en este caso de nuestra moneda, al seguir al dólar,
vendrá desde el lado del emisor del dólar y no por condiciones de productividad
de nuestro país.

Otro desafío que tendrá que afrontar nuestra economía podrá
estar ligado a las eventuales medidas proteccionistas que pueda llevar adelante
el gobierno de Estados Unidos desde el año próximo, lo cual podría poner en
riesgo la capacidad exportadora hacia ese mercado por parte de nuestras empresas.

Una nota aparte se la lleva la relación con el Fondo
Monetario Internacional, que muy probablemente cambiará en el sentido de que
nuestro país podrá imponer condiciones al acreedor en la medida que tendrá el
beneplácito del principal accionista del fondo que es el gobierno de Estados
Unidos.

En síntesis, el triunfo de Trump le otorgará al Gobierno en
materia de su política económica más grados de libertad y por ende una mayor
zona de confort para seguir recalculando las medidas que han implementado desde diciembre del 2023; por otro lado, subirán las amenazas
en materia de la economía real y la capacidad que tenga la misma para volver a
crecer creando empleo y mejorando salario.

Sin dudas, el desafío final será
mantener la combinación exacta entre la revalorización en dólares que han
tenido los activos financieros y reales de nuestro país, combinado con una
capacidad limitada entre los sectores de ingresos fijos asalariados en materia de
capacidad de compra y acceso a participación de las riquezas.

 

El discurso de Milei en Davos – 2024

LA COPA EMPRESA SE JUEGA EN DAVOS 

-Se preparó para jugar las grandes ligas, pero

no habló de la baja de impuestos-

Diego Dequino, 17/01/2024

También en Davos La Voz 18-01-2024


El Presidente Milei en la conferencia de Davos demostró que se preparó para jugar en las grandes ligas de la economía mundial.

Defensas encendidas de la libertad económica e individual por encima de todo y de todos, del derecho de propiedad y de los empresarios en tanto héroes sociales del siglo XXI, exponen audacia y astucia muy por encima del promedio.

Si los problemas económicos argentinos fueran análogos al fútbol diremos que desde hace cincuenta campeonatos, estamos jugando solamente a salvarnos del descenso.

En Davos el Presidente de manera inteligente eligió elogiar a los empresarios globales y ofrecerles la Argentina como aliado inclaudicable para que ejerzan su función, con la esperanza de que cambie el clima de negocios en nuestro país desde afuera hacia adentro.

Si los problemas de la inflación estrepitosa, del empleo de mala calidad, de la marginalidad, de la pobreza y de la falta de crecimiento fueran también futbolísticos; deberíamos como en el fútbol “meter mano” para poner defensores más sólidos, delanteros más goleadores, mejores equipos técnicos, mayor desarrollo de inferiores, nueva alimentación y rutinas de entrenamiento.

En Davos el Presidente avisó que quiere o está “metiendo mano” -aún cuesta discriminar deseo versus acción- sobre la gestión en aquellos asuntos donde el Estado invade la libertad económica e individual que pueden conducir según sus palabras a mal controlar los destinos de millones de seres humanos: la emisión monetaria, el endeudamiento, los subsidios, el control de la tasa de interés,los controles de precios y las regulaciones.

Deberemos esperar esos cambios para ver si nuestra economía comienza a jugar a otro nivel y no sólo para evitar descender, porque de momento solo se advierte efectivos en lo referido a las regulaciones y comenzar a levantar los controles de precios.

La curiosidad en Davos fue la nula mención a la baja de impuestos, principio eficaz y rápido de fortalecer la libertad de los ciudadanos, algo que ya no puede seguir esperando nuestra economía.

 

El discurso de Milei en Davos – 2024

LA COPA EMPRESA SE JUEGA EN DAVOS 

-Se preparó para jugar las grandes ligas, pero

no habló de la baja de impuestos-

Diego Dequino, 17/01/2024

También en Davos La Voz 18-01-2024


El Presidente Milei en la conferencia de Davos demostró que se preparó para jugar en las grandes ligas de la economía mundial.

Defensas encendidas de la libertad económica e individual por encima de todo y de todos, del derecho de propiedad y de los empresarios en tanto héroes sociales del siglo XXI, exponen audacia y astucia muy por encima del promedio.

Si los problemas económicos argentinos fueran análogos al fútbol diremos que desde hace cincuenta campeonatos, estamos jugando solamente a salvarnos del descenso.

En Davos el Presidente de manera inteligente eligió elogiar a los empresarios globales y ofrecerles la Argentina como aliado inclaudicable para que ejerzan su función, con la esperanza de que cambie el clima de negocios en nuestro país desde afuera hacia adentro.

Si los problemas de la inflación estrepitosa, del empleo de mala calidad, de la marginalidad, de la pobreza y de la falta de crecimiento fueran también futbolísticos; deberíamos como en el fútbol “meter mano” para poner defensores más sólidos, delanteros más goleadores, mejores equipos técnicos, mayor desarrollo de inferiores, nueva alimentación y rutinas de entrenamiento.

En Davos el Presidente avisó que quiere o está “metiendo mano” -aún cuesta discriminar deseo versus acción- sobre la gestión en aquellos asuntos donde el Estado invade la libertad económica e individual que pueden conducir según sus palabras a mal controlar los destinos de millones de seres humanos: la emisión monetaria, el endeudamiento, los subsidios, el control de la tasa de interés,los controles de precios y las regulaciones.

Deberemos esperar esos cambios para ver si nuestra economía comienza a jugar a otro nivel y no sólo para evitar descender, porque de momento solo se advierte efectivos en lo referido a las regulaciones y comenzar a levantar los controles de precios.

La curiosidad en Davos fue la nula mención a la baja de impuestos, principio eficaz y rápido de fortalecer la libertad de los ciudadanos, algo que ya no puede seguir esperando nuestra economía.